Primeros cuidados de un cachorro recién llegado
Todo lo que necesita tu cachorro las primeras semanas en casa: espacio, alimentación, vacunas, socialización y primeros pasos.
Cuando un cachorro llega a tu casa, el mundo que conocía hasta ayer desapareció: su mamá, sus hermanos, los olores familiares. Para él es un cambio enorme. Tu trabajo en estas primeras semanas es simple en concepto y exige constancia en la práctica: seguridad, rutina y paciencia. Lo que hagas ahora sienta las bases de su salud y carácter para toda la vida.
Prepara la casa antes de que llegue
Un espacio bien preparado reduce el estrés del cachorro desde el primer momento. No necesitas gastar una fortuna; sí necesitas tener todo listo antes de que cruce la puerta.
Lista de lo esencial:
- Cama o cojín lavable en un rincón tranquilo, sin corriente de aire. Puede ser en tu cuarto las primeras noches.
- Platos de acero inoxidable o cerámica (fáciles de limpiar y sin bisfenol). Uno para agua, uno para comida.
- Alimento específico para cachorro — no comida de adulto, no sobras. Pregunta al criador qué marca venía comiendo y consigue la misma para el cambio gradual.
- Transportadora del tamaño adecuado (debe poder pararse y darse vuelta). La usarás para visitas al veterinario y, con el tiempo, como espacio seguro.
- Juguetes seguros: de caucho macizo o peluche sin piezas pequeñas que pueda arrancar y tragar.
- Zona delimitada con malla o corral de cachorros, especialmente si la casa es grande. Le da un perímetro claro mientras aprende las reglas.
Antes de que llegue, protege cables con canaletas, alza medicamentos y productos de limpieza, y revisa que no haya plantas tóxicas a su altura (como el ficus, el pothos o el lirio de la paz).
Los primeros días: calma ante todo
El cachorro llegará asustado, curioso o las dos cosas a la vez. Lo que necesita es explorar a su ritmo, no ser abrumado.

- Introdúcelo en la casa poco a poco, empezando por la zona que será la suya.
- Deja que olfatee y explore sin que lo persigan los niños ni otros animales.
- Habla con voz tranquila. No grites, no lo cargues de inmediato si él no se acerca.
- Limita las visitas los primeros 3 a 5 días. Los amigos y familiares pueden esperar; el cachorro, no.
- Empieza la rutina desde el primer día: hora de comida, hora de juego, hora de salir al patio. La predictibilidad lo tranquiliza.
Las primeras noches puede llorar porque extraña a su familia. Es normal. Un peluche tibio o una camiseta con tu olor cerca de su cama ayuda. En menos de una semana la mayoría de los cachorros se adaptan.
Alimentación por edad
El alimento de cachorro tiene más proteína, calcio y fósforo que el de adulto porque su cuerpo está en construcción. Usarlo no es opcional: es parte de su salud.
| Edad | Comidas por día | Agua |
|---|---|---|
| 6 – 12 semanas | 4 veces al día | Siempre disponible |
| 3 – 6 meses | 3 veces al día | Siempre disponible |
| 6 – 12 meses | 2 veces al día | Siempre disponible |
| Más de 12 meses | 2 veces al día (adulto) | Siempre disponible |
Si tienes que cambiar de alimento (distinta marca o fórmula), hazlo gradual en 7 a 10 días: mezcla el anterior con el nuevo aumentando la proporción del nuevo día a día. Cambios bruscos causan diarrea.
Vacunas y desparasitación: el esquema general
El esquema de vacunación protege contra enfermedades graves como parvovirus, moquillo, hepatitis infecciosa y leptospirosis. Tu veterinario definirá el calendario exacto, pero aquí tienes la guía general:
| Edad aproximada | Qué suele tocar |
|---|---|
| 6 – 8 semanas | Primera vacuna polivalente (distemper, parvovirus, adenovirus) |
| 10 – 12 semanas | Refuerzo polivalente + vacuna contra leptospirosis |
| 14 – 16 semanas | Refuerzo polivalente + rabia (obligatoria en México) |
| Anual | Refuerzos según protocolo del veterinario |
La desparasitación interna suele comenzar desde las 2 semanas de vida (si la hizo el criador) y continúa cada 2 semanas hasta los 3 meses, luego mensual hasta los 6 meses, y después cada 3 a 6 meses. Consulta la herramienta de calendario de vacunas para llevar el control.
Punto importante: hasta que el esquema esté completo (alrededor de las 16 semanas), tu cachorro no debe pisar la calle ni convivir con perros de historia desconocida. El riesgo de parvovirus es real y puede ser fatal.
La primera visita al veterinario
Agéndala en los primeros 3 a 5 días de que llegue a casa, incluso si el cachorro se ve sano. En esa visita el veterinario hará:
- Revisión general: peso, temperatura, corazón, pulmones.
- Detección de parásitos externos (pulgas, garrapatas) e internos.
- Inicio o continuación del esquema de vacunas y desparasitación.
- Orientación sobre alimentación, socialización y castración.
Lleva un registro de lo que ya recibió (si el criador te dio cartilla, llévala). Si no trae cartilla, el veterinario arrancará desde cero.
Higiene y aprender dónde hacer del baño
Los cachorros no controlan su vejiga hasta los 3 o 4 meses, aproximadamente. La constancia es la clave: sácalo al patio (o llévalo al periódico si no puede salir aún) cada vez que despierte, después de comer y después de jugar.
Cuando lo haga en el lugar correcto, prémíalo de inmediato con voz alegre o un trocito de alimento. Cuando tenga un accidente en casa, límpialo sin drama y sin regañarlo: no entiende el castigo después del hecho. Aprende más estrategias en la guía de cómo educar a un cachorro y sobre por qué los perros se orinan en casa.
Socialización: la ventana más importante
Entre las 3 y las 14 semanas el cerebro del cachorro está en su período más receptivo para aprender que el mundo es seguro. Todo lo que conozca ahora de forma positiva —personas de distintas edades, ruidos cotidianos, objetos, superficies— será más fácil de aceptar de adulto.
Esto no significa llevarlo a la calle antes de sus vacunas. Puedes socializarlo en casa:
- Invita personas de confianza con calma.
- Ponle a escuchar ruidos de tráfico, aspiradora, música, a bajo volumen.
- Deja que pise distintas texturas: pasto, azulejo, alfombra.
- Si tienes niños, supervisa los encuentros y enséñales a no jalarlo ni gritarle.
La socialización bien hecha en estas semanas previene miedos y agresividad en la adultez.
Sueño: que descanse sin culpa
Un cachorro sano duerme entre 18 y 20 horas al día. No es flojera: es neurología. Durante el sueño consolida lo que aprendió, segrega hormona de crecimiento y repara tejidos. Si ves que tu cachorro duerme mucho, bien. Lo que sí es señal de alerta es cuando no quiere moverse, no come y está decaído estando despierto.
Cierre: paciencia es la palabra
Las primeras semanas son intensas para ti y para él. Habrá noches sin dormir, accidentes en casa y momentos de duda. Es parte del proceso. Con rutina, cariño y una buena relación con tu veterinario, tu cachorro va a crecer sano, seguro y con carácter.
Revisión: contenido revisado por Equipo veterinario Experto en Mascotas. Esta información es educativa y no sustituye la consulta veterinaria.