Comportamiento

Cómo proteger a tu ave de los cohetes y ruidos fuertes

Las aves entran en pánico con los cohetes y pueden lastimarse. Aprende a proteger a tu ave antes y durante la fiesta.

Por Equipo Experto en Mascotas Actualizado el 12 de julio de 2026 6 min de lectura
Cómo proteger a tu ave de los cohetes y ruidos fuertes

Si vienen los cohetes, protege a tu ave así: mueve su jaula a un cuarto interior tranquilo, lejos de ventanas; cúbrela parcialmente dejando ventilación; deja una luz tenue encendida para que no quede a oscuras; pon un ruido de fondo suave (un ventilador, música baja) y quédate cerca hablándole con calma. El mayor peligro no es el susto, sino que entre en pánico y se golpee dentro de la jaula. Con estos pasos bajas muchísimo ese riesgo.

Por qué los cohetes son tan peligrosos para las aves

Las aves tienen un oído y una vista mucho más sensibles que los nuestros. Un cohete que a ti te parece molesto, para ellas es un estruendo que las hace sentir en peligro de muerte. Su instinto les grita “huye”, pero están dentro de una jaula y no tienen a dónde ir.

El verdadero riesgo no es el susto en sí, sino lo que llamamos un terror nocturno: en la oscuridad, con un ruido fuerte y repentino, el ave aletea de forma violenta e incontrolada dentro de su jaula. En esos segundos de pánico ciego puede:

  • Chocar contra los barrotes y golpearse la cabeza o el pecho.
  • Romperse una pluma de sangre (una pluma nueva, aún irrigada, que sangra bastante al quebrarse).
  • Lastimarse las patas, las uñas o las alas al enredarse con juguetes o el columpio.

Por eso la prioridad no es “que no se asuste” —eso es casi imposible— sino que no se lastime mientras dura el susto.

Prepara su espacio antes de la fiesta

No esperes a que empiecen los cohetes. Deja todo listo con tiempo, de día, cuando tu ave está tranquila.

  • Mueve la jaula a un cuarto interior, el más alejado de la calle y de las ventanas. Un cuarto sin ventana o con la cortina cerrada amortigua el ruido y evita los destellos de luz de los cohetes.
  • Revisa el interior de la jaula. Si tu ave suele aletear cuando se asusta, retira por esa noche los juguetes duros, las campanas pesadas o el columpio que se balancea: son justo las cosas contra las que se golpea.
  • Asegura la jaula. Verifica que esté bien cerrada, estable y que no se pueda voltear si el ave se agita.
  • Deja comida y agua frescas desde temprano, para no tener que abrir la jaula en plena crisis de ruido.

Si tu ave ya vive un ambiente tranquilo y estable el resto del año, tolerará mucho mejor una noche difícil. Puedes revisar más ideas para bajar su estrés en nuestra sección de aves.

La noche de los cohetes

Cuando ya se oyen los primeros truenos, aplica esto:

  1. Cubre la jaula parcialmente. Coloca una manta o sábana sobre parte de la jaula para dar sensación de refugio, pero deja siempre una cara descubierta para que circule el aire y tu ave no se sobrecaliente ni se sienta atrapada.
  2. Deja una luz tenue encendida. Esto es lo más importante contra los terrores nocturnos. Una lámpara suave o una luz de noche evita la oscuridad total, así que si tu ave se sobresalta puede ver dónde está y no aletea a ciegas.
  3. Pon un ruido de fondo constante. Un ventilador, música tranquila o el ruido blanco de la tele a volumen bajo ayudan a “tapar” los estallidos secos de los cohetes, que son los que más asustan.
  4. Acompáñala con calma. Quédate cerca y háblale en voz baja y pausada. Tu presencia serena le dice que no hay peligro. No hace falta que la toques ni la muevas.

Qué NO hacer

Con buena intención se cometen errores que empeoran las cosas. Evita esto:

  • No la tapes por completo a oscuras. La oscuridad total es justo lo que dispara el terror nocturno y el aleteo contra los barrotes.
  • No la saques de la jaula para “consolarla”. Un ave en pánico fuera de la jaula vuela a ciegas y se golpea contra muros, ventanas o techos.
  • No grites, corras ni la sacudas. Tu nerviosismo la contagia; ella lee tu tono y tu energía.
  • No la dejes en el patio, la terraza ni cerca de una ventana. Ahí recibe el ruido, la luz y el frío de lleno.

Si se lastima

A pesar de todo, a veces se golpean. Estas situaciones sí son urgencia y no pueden esperar:

Mientras llegas, mantén a tu ave abrigada, en un lugar silencioso y con poca luz para que no se agite más. Si no tienes claro a dónde ir, revisa nuestra guía de emergencias veterinarias para ubicar una opción cercana.

Señales de estrés en tu ave

Aprende a leer su lenguaje. Estas señales te dicen que está pasándola mal y que necesita más calma o espacio:

  • Respiración agitada o jadeo con la boca abierta.
  • Aleteo repetido o intentos de “escapar” por la jaula.
  • Plumas muy erizadas o, al contrario, pegadas al cuerpo y postura rígida.
  • Deja de comer, se queda inmóvil o hace ruidos de alarma constantes.

Si notas varias de estas señales, baja los estímulos: menos ruido, luz tenue y tu compañía tranquila. Casi siempre, pasada la tanda de cohetes, tu ave se recupera sola.

La meta de esta noche no es que tu ave no se asuste, sino que llegue al día siguiente sana y sin golpes. Prepararle un refugio tranquilo es el mejor regalo que puedes darle.

Para el resto de tu familia peluda y emplumada, revisa también nuestra guía para proteger a tu mascota de los cohetes, con consejos que aplican a toda la casa.

Revisión: contenido revisado por Equipo veterinario Experto en Mascotas. Esta información es educativa y no sustituye la consulta veterinaria.

Preguntas frecuentes

¿Debo cubrir toda la jaula?

No. Cúbrela solo de forma parcial y deja una luz tenue encendida. Una oscuridad total puede provocar un terror nocturno y que tu ave se golpee al aletear.

¿Por qué se lastiman las aves con los cohetes?

No es el susto en sí, sino el aleteo de pánico dentro de la jaula. En la oscuridad chocan contra los barrotes y los juguetes, y se rompen plumas de sangre o se lastiman patas y uñas.

¿Saco al ave de la jaula para consolarla?

No. Un ave asustada fuera de la jaula puede volar a ciegas y golpearse contra paredes o ventanas. Es más seguro dejarla dentro y acompañarla hablándole en voz baja.

¿Qué hago si se rompe una pluma de sangre?

Haz presión suave con una gasa limpia sobre la base de la pluma para frenar el sangrado y acude de inmediato con un veterinario de aves o de exóticos.

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